Elon Musk acaba de hacer historia: así es Neuralink, el chip cerebral que revolucionará la telepatía

Elon Musk ha implantado un chip cerebral que acerca la telepatía con Neuralink

Elon Musk hace historia en la telepatía con Neuralink
Elon Musk hace historia en la telepatía con Neuralink

Elon Musk no para. El empresario estadounidense lo ha demostrado con SpaceX, después con Tesla, o en los últimos años después de comprar Twitter, para cambiar incluso su logo y su nombre, para pasar a denominarlo ‘X’. Pero ahora ha ido un paso más allá.

Llevaba tiempo trabajando en un objetivo muy ambicioso para el ser humano, ser capaz de implantar un chip en el cerebro de una persona. Algo histórico que ha conseguido Elon Musk gracias a Neuralink, y que va a revolucionarlo todo.

A través de esta empresa, el magnate ya había presentado 3 años atrás a un primate jugando. Hasta ahí todo normal de no ser porque lo hacía generando movimientos con su mente. Un paso adelante en la telepatía que ahora parece que se podrá producir en humanos.

Elon Musk avanza en la telepatía con un chip cerebral

Ahora, Neuralink ha ido un paso más allá, logrando implantar un chip en un cerebro humano y conectándolo con un ordenador. Sólo con pensarlo, la persona podrá controlar dispositivos, a través de la telepatía, sin tener que entrar en contacto con ellos.

Según la información que ha dado el propio Musk, el paciente se recupera favorablemente, y ya se han producido picos neuronales o impulsos nerviosos que consideran que son muy prometedores. Neuralink está a punto de conectar cerebros con ordenadores.

Desde la empresa aseguraran que su objetivo es que se puedan controlar con la menta aparatos tecnológicos, que entre otras cosas permitirá tratar afecciones neurológicas complejas. De hecho, Elon Musk quiere que sean los primeros en probar este chip.

Con Telepathy como nombre, las personas que hayan perdido la funcionalidad de sus extremidades tendrán una gran oportunidad, aunque para algunos esto tiene elementos negativos. Y es que da miedo pensar que las máquinas se pueden revelar contra nosotros, como si fuera una película de ciencia ficción.